La resolución 8K parece que tendrá que esperar más de lo previsto en popularizarse. LG, uno de los pocos fabricantes que todavía tenía modelos 8K, ha seguido el camino de TCL (fabricante de los paneles para Sony) y va a dejar de producir aparatos con esta resolución. Las razones son dos: los precios de producción y la falta de contenido tanto en video como en juegos.